Bailarina y acróbata con experiencia en diferentes escenarios, entre ellos Son Amar y espacios culturales de Barcelona. Especializada en disciplinas aéreas como telas y aro, también se ha formado como técnica de sonido, aportando una visión integral al mundo del espectáculo.
Una trayectoria vinculada a la danza desde pequeña y al circo desde los 28 años.
La relación de Belén con la danza comenzó prácticamente desde antes de nacer. Sus padres, dos salmantinos recién llegados a la isla, fundaron el grupo de ball de bot Xaloc, y desde pequeña creció rodeada de escenarios y actuaciones.
Con 5 años comenzó gimnasia rítmica, disciplina en la que compitió hasta los 15 años. Desde siempre bailaba también con su madre ball de bot y, a los 7 años, entró en el grupo de la Casa Regional de Castilla y León en Mallorca.
Así, durante muchos años, cada fin de semana sin competición se convertía en una oportunidad para actuar.
Con 28 años conoció el mundo del circo. El primer aparato que probó fueron las telas, y la conexión fue inmediata. En ellas volvió a encontrar la posibilidad de expresar y sentir lo que experimentaba con la gimnasia rítmica, pero añadiendo una nueva sensación: la adrenalina de las caídas y el sentimiento de poder volar.
Belén se siente especialmente cómoda con las telas y el aro, aunque también ha trabajado con otras disciplinas y aparatos.
Ha trabajado haciendo arnés y también con swaypole, experiencias que disfruta especialmente por la reacción del público. En el caso del swaypole, destaca especialmente la sensación de ver las caras de las personas cuando comienza a trepar y después empieza a moverse.
Aunque le cuesta elegir entre las telas y el aro, las telas siguen teniendo un significado especial para ella. Fueron el primer aparato que probó, el que hizo que se enganchara al circo y el que más sensación de volar le transmite.
De todos los momentos de su número, hay uno que destaca especialmente: volar con una mano por toda la sala. Es el momento que más disfruta y en el que siente una felicidad especial.
🎭 A lo largo de su trayectoria ha trabajado en diferentes espacios y escenarios, entre ellos Son Amar y espacios culturales de Barcelona.
Una de sus experiencias más especiales fue precisamente su primer día en Son Amar.
En 2015 comenzó a trabajar allí como técnica de sonido y en 2017 se marchó diciendo que, si algún día volvía, sería como artista y serían ellos quienes le abrirían la cortina.
Ocho años más tarde, en 2023, cumplió su palabra.
Otra experiencia que recuerda especialmente fue una actuación en un funeral. Al principio la situación le resultó extraña, pero al entrar en la finca vio la palabra “homenaje” y todo cobró sentido.
Se trataba de la dueña del festival White Summer, donde había trabajado el verano anterior. A ella le habían encantado las performances que realizaban y había pedido que estuvieran presentes en su homenaje.
Aunque Belén no la conocía personalmente, la experiencia le emocionó muchísimo y recuerda especialmente la energía de aquel momento.
🎧 Además de su trayectoria artística, Belén se ha formado como técnica de sonido, una experiencia que considera muy positiva para cualquier artista.
Conocer el potencial de una sala permite saber qué se puede pedir y cómo hacerlo. También facilita la comunicación con los equipos técnicos al conocer su lenguaje y su forma de trabajar.
Para ella, tener conocimientos técnicos hace que todo fluya mejor y facilita mucho el trabajo entre artistas y equipos técnicos de cualquier sala.
Belén llegó a Circo Richmoon recomendada por una compañera de Son Amar, la contorsionista.
Durante una etapa comenzó a ir a entrenar cada mañana durante horas junto a una amiga. El ambiente, el trato con Mar y Canche y, especialmente, con Itsaso, hicieron que se sintiera parte de la familia muy rápidamente.
Desde entonces, siempre se ha sentido tratada con mucho respeto y muchísimo cariño.
Ha colaborado con Richmoon en finales de curso, Halloweens y algunas actuaciones en colegios.
❤️ A día de hoy continúa llamándoles “mi familia de circo”.
Para Belén, lo que puede aportar a Circo Richmoon es sencillo:
“Mi humilde conocimiento y mi cariño siempre.”
Una forma de entender su colaboración desde la experiencia artística, pero también desde el vínculo personal que ha construido con la escuela.
Si tuviera que definir su trayectoria o su forma de trabajar, Belén eligiría cuatro palabras:
Pasión. Perseverancia. Trabajo duro. Ilusión.
No ha querido descartar ninguna de ellas.